la búsqueda del equilibrio
pretender llegar al nirvana, estar en paz con un mismo.
no tener temas pendientes ni discutas que zanjar,
no despertar nunca con una presión en el pecho,no dormir tapado por miedos fantasiosos que representa tus problemas a solventar.
Somos animales y por lo tanto para llegar a un estado de paz debemos tener lo básico para sobrevivir, sin la certeza de que tendrás comida diariamente resulta difícil relajarse y estar en armonía. Esto no indica que debas esperar a que te toque la lotería para entonces poder estar en paz contigo mismo sino es una orden: Has lo que te guste para llenar
la mesa, busca algo que puedas amar, y listo. Tienes una vida chico, si vas a trabajar en algo que detestas,
si vivirás por y para trabajar ¿ de qué sirve cobrar mas de lo necesario e indispensable ?
No tengo claro que deseo en esta vida, nadie puede tenerlo claro, los deseos bajo mi punto de vista son algo espontáneos surgen de tal manera como decirte que lo que mas me apetece ahora es ir a mi playa favorita y sumergirme en el agua, sentir el balancear de las olas, y borrar toda preocupación momentáneamente, tanto como que en media hora lo que puedo desear ansiosamente sea un tremendo antojo de pizza. Los deseos, son antojos. Antojos que conceden una felicidad momentánea y hace tiempo que aprendí que yo no quiero vivir feliz puesto que la felicidad es esa sensación que se produce momentáneamente al tener una serie de deseos recién satisfechos que segundos, minutos o semanas después serán reemplazados por otros nuevos, llevándose los viejos al vertedero de deseos junto con la felicidad causada y muchas veces sin tan siquiera dejar recuerdo.
Yo quiero ser alegre, vivir alegre. con mis pros y mis contras, mis irremediables momentos de subidas y de bajada pero alegre, ese es uno de mis quereres.
Luego nos encontramos frente a una serie de metas, ¿metas hacia donde?
Cada propósito te guía hacia un punto distinto, mi meta desde temprana edad fue ser actriz. Vivir del cine, actuar. Puede ser una meta superflua sin embargo es una meta. Me lleva a ese reconocimiento que buscaba obtener de mis compañeros, a esa tranquilidad de ganar dinero y a esa diversión que me otorga el poder asegurarme la comida actuando, fingiendo.
Pero algo que nunca fue mi meta fue lo que consiguió mantenerme alegre. EL ballet.
Nunca desee ser una bailarina profesional, tal vez a los seis años pero ese deseo quedó desechado sin defraudarme simplemente no ascendió a meta. Sin entender ni atender motivo el ballet ha ido surgiendo de forma espontanea en mi vida, un año bailaba otro no y así hasta llegar a la edad de 13 años, entonces encontré aquel sitio donde la danza era danza, donde se impartía un arte, antes de buscar beneficios en explotarlo. Ahora que llueve fuera, recuerdo ir a bailar bajo mi paraguas, hacia frío, la siesta era tentadora pero yo salía bajo mi paraguas. Si hacia un magnifico sábado por la mañana, y me encontraba tentada por mis amigas a ir a la playa, yo acudía a bailar. Cada tarde tres horas de mi tiempo llevaban el nombre de esfuerzo impreso en ellas, sacaba tiempo de donde parecía no haberlo y llevaba todo al día. Me acostaba tarde y llegué a llorar por el dolor de pies, o como sentía que mi escoliosis aumentaba. Lo que quiere decir para que entiendas ese clase de dolor, que mi columna se enrosque sobre si misma a la vez que se desplaza hacia un lado, tensandome únicamente los músculos de un lado del torso, haciendo que algunos médicos pensaran que tenía una grave infección de riñón Esto no fue causado por el ballet sino por mi tendencia genética unida a unos determinados factores que llevaron a un curbamiento de mi columna y sus correspondientes síntomas. EL ballet se hizo incompatible y lo dejé.
Deje el ballet, algo que para mi no fue un deseo espontáneo ya que estuve tres años acudiendo cada tarde a bailar, no fue una meta ya que no busqué obtener mi plato de comida por el ballet. Es algo que simplemente amo.
¿Y por que no me llegue nunca a plantar ser profesional? No era la mejor, pero tenía mucho a mi favor y me gusta considerar que lo tengo para serlo. Pero no estoy dispuesta a sacrificar mi vida por ello. no quiero pasar 8 horas diarias bailando para lesionarme y a los veinti y algo abandonar una vida, y tener la opción de estudiar, continuar haciendolo en caso de compaginar ballet y estudios o dar clase de danza.
Si amo el ballet ¿ por que no estoy dispuesta a sacrificarme? ademas no es un sacrificio, debería llamar sacrificio a estudiar 10 años para luego ir a un hospital y trabajar en una consulta sentada 8 horas diarias sin amarlo.
No puedo concluir nada.
simplemente se que la vida me llevará hacia donde menos me lo espere.
simplemente he de seguir las señales que indiquen el camino. Suerte en el tuyo.